Hotel de encanto: El lujo más urbano en el Pirineo más virgen.

Entorno

Valle del Isábena

Pirineo Aragonés

Territorio singular por sus pueblos dispersos, sus costumbres, sus gentes, sus contrastes geográficos. Pero sobretodo por las joyas del Románico que alberga: el Monasterio de Obarra y la Catedral de Roda de Isábena.
Ubicado entre los Valles del Ésera y del Noguera Ribagorçana, es el más pequeño, el Valle del Isábena es el más desconocido, el más sorprendente…
La cuenca del Valle del Isábena modela las tierras centrales de La Ribagorza. Las sierras que lo envuelven tienen en el Turbón (2.492 m) uno de sus principales referentes, cuyo macizo actúa como un auténtico telón bioclimático entre la Alta y la Baja Ribagorza. Comprende los municipios de Graus, Capella-Laguarres, Lascuarre, Castigaleu, Monesma-Cajigar, Torre la Ribera, Veracruz, Isábena, Bonansa y Laspaúles.
El Valle del Isábena es único a la hora de realizar actividades en contacto con la naturaleza. Senderismo, barrancos, BTT, avistamiento de fauna salvaje…Y es también un lugar ideal para los amantes de la geología, que encontrarán en ese valle paneles interpretativos con la historia geológica de esta zona en los últimos 65 millones de años.

Valle de Castanesa

Pirineo Aragonés. A 6 km de Bonansa

El lado aragonés de la comarca natural de la Ribagorza Románica comprende unos maravillosos valles, poco habitados, pero que hace de sus pueblos algo muy particular. La vista a esos parajes será inolvidable.
El Valle de Castanesa tiene al norte su punto más alto (Vallibierna de 3.067m), que junto con el Pico Castanesa (2.858m) y Basibé (2.729m) hacen de este enclave un lugar único para las ascensiones fuera de las aglomeraciones de otros puntos del Pirineo.
También, las excursiones entre los pueblos, de Fonchanina, Castanesa, Ardanuy, Benifonts, Ribera, Denuy, Noales, etc. Tienen un gran atractivo. Ahí se respira aún el Pirineo auténtico, la montaña no prostituida con segundas residencias y grandes resorts.

Val d’Aran

Pirineo Catalán. A 37 km de Bonansa

La Val d’Aran (www.lavalldaran.com) ofrece características muy distintas del resto de valles del Pirineo que pertenecen a la vertiente mediterránea, La Val d’Aran (a 37 kilómetros del Bonansa Country Hotel) mira a la vertiente Atlàntica.
Los puertos de montaña que comunicaban La Val d’Aran con las comarcas catalanas eran inaccesibles durante el invierno y difíciles el resto del año, hasta que la carretera que pasa por el puerto de la Bonaigua (año 1924) y el túnel de Vielha (año 1948) abrieron paso al transito rodado y posibilitaron la comunicación durante todo el año.
En el 2007, Juan Carlos I inauguró el nuevo túnel de Vielha Baqueira-Beret.- El esquí y los deportes de nieve, con la estación de Baqueira-Beret como principal reclamo, tienen un extraordinario prestigio en ‘Aran. El valle está consolidando como un destino turístico durante todo el año por su atractivo y belleza natural, actividades al aire libre y los deportes de aventura.

Vall de Boí

Pirineo Catalán. Conjunto románico. Patrimonio mundial.

Este valle del Pirineo catalán, a poco más de diez kilómetros del Bonansa Country Hotel, esconde una gran riqueza patrimonial: ocho iglesias románicas y una ermita. La UNESCO declaró en el año 2000 Patrimonio Mundial de la Humaidad las iglesias de St. Climent de Taüll, Sta. Maria de Taüll, St. Joan de Boí, Sta. Eulália de Erill la Vall, St. Feliu de Barruera, La Nativitat de Durro, Sta. Maria de Cardet, la Assumpció de Cóll y la ermita de St. Quirc de Durro.
Toda la información sobre este espectacular y único conjunto arquitectónico románico se puede encontrar en el Centre del Romànic de la Vall de Boí.
En este valle se encuentra, además, la estación de esquí de Boí-Taüll, un acceso al Parque Nacional de Aigüestortes y el Balneario de Caldes de Boí. Durante los meses de junio y julio los pueblos del valle celebran los tradicionales “baixades de falles”, troncos ardiendo que los vecinos llevan al hombro y con los que descienden por las montañas.
El Valle de Boí tiene una extensión de 220 kilómetros cuadrados y es el cuarto municipio más grande de Cataluña. Dispersos por sus el Valle encontramos los siguientes núcleos urbanos que componen el municipio y la colección de arte románico comentada.

Barruera

Es el pueblo central del Valle, con poco más de 200 habitantes, y que daba nombre al municipio hasta el año 1996, cuando pasó a llamarse Valle de Boí. Es en este pueblo donde se encuentra situado el ayuntamiento del Valle de Boí. Además encontramos la iglesia de San Feliu, de estilo románico y la ermita de San Salvador, también de estilo románico.

Coll

Situado en la parte derecha del río Noguera de Tor, encontramos el pueblo de Coll, con medio centenar de habitantes. Podemos visitar la iglesia de la Asunción, de estilo románico.

Saraís

Saraís está formado por un conjunto de casas particulares. Allí encontramos la iglesia dedicada a San Lorenzo, románica y en un muy mal estado de conservación.

Cardet

El pequeño nuclio de Cardet se encuentra también en la parte derecha de la Noguera de Tor, colgado sobre unas peñas a 1193 metros, desde donde se contempla una fantástica panorámica de todo el Valle de Boí. Allí encontramos la iglesia de Santa María, románica (siglos XI y XII).

Durro

El pueblo de Durró conserva su estilo medieval con casas de piedra y calles estrechas y empinadas. A la entrada del puelbo podemos contemplar la Natividad de la Madre de Dios , de estilo románico y con un campanario macizo de planta cuadrada y un pórtico de grandes arcos. Cerca de Durró se encuentra la ermita de San Quirc, desde donde se puede contemplar el pueblo y el Valle.

Taüll

Taüll está situado en el fondo del Valle de Boí, y se puede contemplar la iglesia de Santa María y la iglesia de San Clemente, bajo el ábside de la cual se encuentra una reproducción del famoso pantocrator, el original se conserva en el museo MNAC.

Boí

Tradicionalmente ha sido el pueblo más importante del Valle de Boí, podemos visitar el puente medieval sobre el río de San Martín y la iglesia románica de San Juan la más antigua de todo el Valle (siglos XI y XII) y que contienen reproducciones de antiguos murales románicos de gran interés.

Erill la Vall

Situado bajo el Pico d’Erill (2.627m) cabe destacar la iglesia de Santa Eulalia, con el campanario románico más alto de todo el Valle, está formada de una sola nave con un ábside circular.